«[…] un hecho que ha tenido una enorme relevancia en la historia de la música española: el estreno del Requiem del compositor granadino José García Román. Hacer posible una obra de sus características supone todo un reto para un creador como es este músico, comprometido con el tiempo que le ha tocado vivir a la vez que consecuente con la tradición a la que pertenece. Esta doble posición le ha llevado a componer con evidente autoridad en su convicción una obra singular que, en su género de sufragio por los difuntos, no tiene parangón en nuestra patria desde el trascendente Officium defunctorum que el genial abulense Tomás Luis de Victoria escribió en 1605 […]».